Arranca Raw Brigade, es una verdadera banda de hardcore clásico. Llevo un par de años medio
pendiente de ellos y finalmente los puedo ver. Es un show sin contemplaciones,
no les pesa el escenario, han girado varias veces por todo USA, incluso
compartiendo tarima con los propios Turnstile, así que ahora que van de locales
se nota que lo están dejando todo. La gente esta muy prendida, decidimos ir
para adelante, un concierto de hardcore no es para verlo de lejos. Llegamos
relativamente cerca a la tarima, y pude ver como se esta subiendo la gente, han
dispuesto de 3 “cajones” de la misma altura de la tarima, así que el acceso
está garantizado, al menos para el que se quiera subir.
El pogo y el mosh
es realmente violento, lastimosamente no se las canciones y estoy más enfocado
en Turnstile, así que después de ver unas canciones volvemos a la base; las
pequeñas escalinatas donde podemos ver todo el panorama con el resto del parche
minicolombia. Hay algo extraño; algunas personas lanzan agua desde sus botellas
para todo lado, es realmente incomodó, esto no es para nada normal y hará
peligroso el baile sobre ese piso mojado y resbaloso. La banda toca brutalmente,
tienen esa furia que les brota a los SxE, y eso se refleja en el foso. La
Puya me hace caer en cuenta que no veíamos una situación similar desde la
venida de Hatebreed y Agnostic Front en 2004 y los siguientes HardcoreFest que
hicieron en el Downtown727, ver a una banda local de HC en un escenario grande
de un teatro y con un publico numeroso no es muy común, pero se respira ese
ambiente, es un inolvidable concierto de hardcore. Raw Brigade termina su set y
todos terminamos satisfechos, ha sido una gran presentación y un puño a las
narices de todo el público rockero que trae la popularidad mainstream de
Turnstile, es una representación real de sus orígenes, y se agradece.
Ya vienen los de
Baltimore, no hay ansiedad, esta vez es diferente, Diego nos
regaña porque cree que no apreciamos tanto a Mackalister Silva, está prendido.
Vamos a dar una vuelta con Mrs. Nitro para conocer el resto del
lugar.
Empieza a sonar I Wanna Dance with Somebody (Who Loves
Me) de Whitney Houston y las luces se ponen en tono, es momento de ir al
foso. Diego me pregunta si me voy a subir, le digo que si, hace una expresión
que no entiendo. Vamos con la Puya para adelante, muy adelante. “Mistery”
es con la que arrancan, y desde ese momento arranca una tormenta entre el público
por llegar adelante, no han pasado más de 30 segundos y ya hay gente volando
desde la tarima encima de otros.
Es un mar picado de gente, todas las personas quieren
subirse a la tarima así que hay una batalla eterna por llegar adelante. Nosotros
entramos por la derecha y vamos tanteando el terreno la banda toca con todo y se
sienten mucho mas naturales que la vez pasada. La gente está muy feliz y se canta
las canciones, yo no estoy tan enfocado en la banda esta vez, solo quiero
sobrevivir en este público tan vigoroso.
Yo creo que estamos ya en “Real Thing” cuando de la manera
mas sorpresiva posible vemos volar a
Diego desde la tarima,
La Puya me mira
asombrado, eso nunca esperamos que sucediera, de hecho, lo habíamos dejado con
Mrs Nitro en las escaleras justo al inicio de
Turnstile. Nos encuentra y le comentamos que lo vimos, parece
que esta más que prendido. Me pregunta si me voy a subir insistentemente, le digo
que si así que a punto de empujones atravesamos todo el pogo hasta el costado
donde esta tocando
Franz y
Meg Mills (la guitarrista que reemplazó a
Brady tras
su triste partida) quien luce una camiseta #7 del Manchester United. Llegamos,
me sigue empujando, no está satisfecho aún, me lleva hasta casi la baranda y me
empieza a levantar.
Diego es un tipo flaco y alto, y yo barrigón y promedio,
así que a pesar de su grandioso esfuerzo tuvo que ser ayudado por
La Puya y
entre los dos me subieron.
Subo, finalmente estoy arriba de la tarima, lo que nunca
logré e intenté
por última vez en ultrageno lo estoy haciendo ahora, estoy
compartiendo escenario con
Turnstile. Justo en ese momento la canción que están
tocando termina y se escucha un poco de silencio, o al menos eso es lo que yo
escucho. La luz se prende y levanto la mirada a donde
Mrs Nitro con la
esperanza que vea, es hora de lo difícil, la bajada. No creo que hayan pasado
más de 4 segundos desde que me puse de pie en la tarima. Abajo veo un cucho con
el pelo largo y en una camiseta de futbol, parece la de un equipo alemán, me ve
y me abre los brazos, yo le entiendo y me le lanzo en cámara lenta, recuerden, en
ese instante el concierto esta básicamente detenido así que soy el único que
esta en esa situación. El cucho me recibe en los brazos y yo caigo suavemente,
fue algo perfecto entre dos desconocidos, me levanto y le doy una palmada en
agradecimiento, nadie salió herido.
Diego está contento ha cumplido su
cometido, yo también lo estoy, hice lo que siempre quise.
A
partir de allí nos quedamos todo el resto del concierto ahí disfrutando a Franz
y Meg, tocando en frente nuestro. Estando en primera o segunda fila podíamos
esquivar a todos los que volaban sobre nosotros, si llegábamos a quedar un poco
más atrás debido a los empujones, éramos blanco probable de todos los que
saltaban, era necesario estar alerta ya no solo de Turnstile sino de todos los
que volaban por los cielos, estábamos en La Mamma nuevamente, como en nuestros
20s. Solo era recordar lo vivido y ponerlo en práctica, bueno excepto por el personaje que se echo unos pasos de salsa en la mitad de la tarima, eso ni cuando Ataque en Contra hacía el cover de "El Ratón"
El encore es inolvidable. Brendan invita al público a subir
a la tarima a bailar mientras Daniel Fang da un solo maravilloso de batería.
Realmente es algo muy particular lo que esta pasando, han dejado de bailar y se
han hecho dos bandos que se “pelean” en medio de la tarima, fue muy bonito, de
verdad. Bajan todos de manera decente, pero al final se bota un idiota que me
cae encima de la cabeza, a estas alturas ya me dolía todo y eso fue la tapa. Arranca
“Blackout” y se estalla el Royal Center, es quizás la canción mas popular de Turnstile en este país, y el pogo es mucho mas salvaje, a Diego le caen muy mal
y lo tumban yo ayudo a levantarlo, esta decidido me voy a subir otra vez.
Mientras suena “Alien Love Call” intento con todas mis fuerzas volver a la
segunda fila para estar listo, esta canción es suave y se, aunque no le haya
dado el total de atención a la banda, que ya solo queda el cierre tal cual fue
en el FEP.
Se que esta vez no estarán Diego y Puya para ayudarme a
subir, mis pesadas nalgas son mi mayor obstáculo así que le aviso a los desconocidos
que están allí para que me ayuden a subir. Viene “Holiday”, tengo todo previsto,
he ensayado inconscientemente esto, desde que me lancé borracho encima de Ñoño
en la casa de La Puya y rompí su sofá, desde que Mafedzilla aprendió a lanzarse
desde el escritorio, tengo la canción muy estudiada. Son exactamente 23
segundos de intro, los primeros 10 los uso intentando subir, cuando empieza a sonar
el sampler ya estoy poniéndome de pie en el cajón, alcanzo a recorrer la tarima
y me doy cuenta que todavía no es el momento, me devuelvo y quedo entre Meg y
Franz cuando suena la batería de Daniel Fang, alzo mi puño en un timming
perfecto sincronizado (sin saberlo) justo con las patadas de Brendan. En ese
momento tengo 2 segundos para lanzarme tal como lo he planeado. Estoy muy
cerca. Salgo corriendo, algo pasa.
Aunque todo lo había medianamente planeado y ensayado con
anterioridad, resultó que no vi ciertos factores importantes. Justo cuando me
iba a botar un muchachito venia subiendo y nos chocamos aparatosamente, ahí
perdí los segundos que tenía y me terminé lanzando a destiempo. Esta vez no me fije
a donde volar y por supuesto, nadie estaba listo para agarrarme, así que prácticamente
seguí derecho, aunque sentí que varias partes del cuerpo de personas
amortiguaron mi caída, terminé cayendo sobre mi mano izquierda en una posición
tan rara que el dedo del inicio es la respuesta a la caída. Me levanté como
pude, contento y frustrado por la mala suerte del timing, y a matarme en lo que
quedaba con “Holiday”. Dieron un pequeño aliento y arrancó “TLC”, ya estaba
semidestruido, así que sudé la última gota pogueando. Al final terminé
aplaudiendo mientras veía a un loquito que se quería tirar de la tribuna como
si fuera Greg Pucciato, ¡sacrilegio!
Este fue el
setlist, digo el resumen de heridas de guerra:
- Brazo izquierdo interno: Múltiples morados
- Brazo izquierdo externo: Morado pequeño
- Dedo anular izquierdo: Hinchado, torcido
- Antebrazo izquierdo externo: Morado pequeño
- Brazo derecho: Laceraciones
- Hombro derecho: Morado pequeño
- Corona: Múltiples chichones
- Empeine derecho: Morados
- Talón derecho: Dolor, no puedo caminar el primer día.
- Espinilla izquierda: Inflamación, hinchazón
- Empeine izquierdo: Morado
Las secuelas
físicas del concierto duran más de dos semanas. Las del alma perduraran porque
en definitiva fue un regreso a lo que en este blog se ha registrado durante
años, poder disfrutar un toque como se me da la gana, como mejor me parezca y
aunque se dice a gritos que el malestar corresponde a la gran cantidad de años
con los que cargo en la mochila, la verdadera razón es que se disfrutó a
Turnstile como si fuera una banda de hardcore, un concierto en el que la banda
vale huevo.